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Roscón de Reyes

El roscón de Reyes se ha convertido en un clásico de la repostería navideña. Desde hace ya varios años nos gusta hacer roscón casero y de verdad os prometo que queda siempre riquísimo! Su elaboración resulta bastante sencilla y el resultado es delicioso!!!

El roscón no deja de ser una masa de bollería, aunque es muy importante que preparemos un fermento elaborado la noche anterior con harina, leche y levadura. Este proceso es muy importante que lo hagamos el día anterior para introducir aromas y un fondo de sabor a nuestro roscón.

La noche anterior debemos también hervir la leche con la rama de canela y las cortezas de la naranja y del limón durante 5 minutos y dejar infusinándolas toda la noche.

Ingredientes:

Fermento:
– 90 gramos de harina de fuerza
– 50 gramos de leche entera
– 2 gramos de levadura fresca

Infusión:
– 120 gramos de leche
– Corteza de una naranja y de un limón
– Rama de canela

Masa:
– Fermento de la noche anterior
– 340 gramos de harina de fuerza
– Infusión de la noche anterior
– 20 gramos de ron
– 15 gramos de agua de azahar
– 2 huevos medianos
– 80 gramos de azúcar
– 15 gramos de levadura fresca
– 5 gramos de sal
– 60 gramos de mantequilla a temperatura ambiente

Decoración:
– 1 huevo batido para pincelar
– Frutas escarchadas, almendras laminadas y azúcar adicional para adornar

Elaboración:

Comenzamos preparando el fermento el día anterior. Mezclamos la harina y la leche con la levadura, amasamos ligeramente, metemos en un recipiente con tapa y dejamos fermentar toda una noche a temperatura ambiente.

Ponemos la leche en un cazo, añadimos la piel de los cítricos y cocemos todo unos 5 minutos. Dejamos enfriar tapado e infusionando toda la noche.

Al día siguiente colamos la leche y añadimos el ron y el agua de azahar, hasta completar otra vez los 120 g de leche, puesto que al hervir la leche, una parte de ésta se habrá evaporado. Si nos falta volumen añadimos algo más de leche.

Ponemos en la batidora-amasadora el fermento de la noche anterior con la leche infusionada, los huevos, el azúcar, la harina adicional, la levadura adicional y la sal. Mezclamos bien y dejamos reposar 10 minutos; esto facilita el amasado posterior.

Comenzamos a amasar durante 5 minutos y después añadiremos la mantequilla (blanda pero no derretida) poco a poco. Hacemos una bola con la masa, la ponemos en un bol enharinado y la tapamos. La dejamos fermentar hasta que doble el volumen, aproximadamente unas dos horas.

Una vez que haya doblado su volumen, volvemos a trabajar bien la masa para sacarle todo el aire, golpeando con cuidado la masa, haciendo una bola y girándola sobre sí misma con la palma de las manos.

Con el dedo enharinado, hacemos un agujero en el centro de la bola y a continuación metemos la otra mano por el otro lado para darle la forma al roscón, como si estuviéramos haciendo una rueda.

Cuando ya tengamos la forma, colocamos la masa sobre papel de horno y ya solo falta decorarlo.

Tened en cuenta que el roscón crece mucho, primero en la fermentación y luego en el horno. Para ello, cubrimos de huevo batido nuestro roscón con un pincel y dejamos que fermente hasta que casi doble su volumen de nuevo.

Cuando esté fermentado, pincelamos con el huevo otra vez, cortamos las frutas escarchadas y las colocamos por encima, al igual que la almendra laminada. Después mojamos con unas gotitas de agua el azúcar para conseguir humedecerlo y lo esparcimos por encima del roscón.

Una vez que tenemos decorado nuestro roscón, lo metemos al horno previamente precalentado a 180° unos 20 minutos, hasta que quede bien doradito.

Si os gusta el roscón con nata, solo hace falta esperar a que éste se enfríe sobre una rejilla para después poder cortarlo con cuidado con un cuchillo de sierra. Montamos con la batidora medio litro de nata y lo rellenamos a nuestro gusto.

¡Espero que os guste y feliz noche de Reyes!

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