Asia Japón TravelTips

Guía para volar en avión con un bebé.

Quizá uno de los momentos más complicados a la hora de viajar con bebés o niños muy pequeños sea el vuelo y todos los trámites que debemos hacer antes de subir al avión o al llegar a destino, al menos, esa ha sido mi sensación cada vez que hemos cogido un avión con Enzo.

Da igual que hubiéramos viajado a muchísimos países antes y que nos conociéramos el aeropuerto como la palma de nuestras manos ya que cuando se trata de volar por primera vez con tu bebé te asaltan muchísimas dudas e inseguridades que nunca antes te habías planteado a la hora de viajar.

Por este motivo queremos compartir con todos vosotros esta guía con varios consejos y recomendaciones sobre todo si tenéis pensado hacer vuelos de larga distancia con bebés y niños pequeños.

Antes del vuelo.

¿A partir de cuándo es recomendable viajar en avión con un bebé?

No existe ninguna restricción o impedimento para que los bebés puedan viajar en avión desde bien pequeñitos, más bien las limitaciones las marcamos nosotros como sociedad. ¿Quién no ha llegado a cruzar los dedos alguna vez para que no le tocara volar con una familia al lado?, sin embargo, ahora que lo hemos vivido desde el otro lado nos ponemos en la piel de todas esas familias y entiendes que todos tenemos el mismo derecho a viajar, pequeños y mayores.

La primera vez que Enzo subió a un avión tenía 5 meses y 13 horas de viaje por delante hasta llegar a Tokio. Podríamos haber hecho algún vuelo más corto antes con él para ver cómo nos desenvolvíamos pero no tuvimos oportunidad así que nos os agobiéis si el primer vuelo de vuestro bebé es de larga distancia.

Por regla general la gente suele ser bastante empática y muchos pasajeros se ¨solidarizan¨ contigo porque seguramente sean padres y hayan viajado con sus hijos en alguna ocasión, aunque no os extrañe encontrar de todo. Recuerdo dando paseos por los pasillos porteando a Enzo como muchas personas entablaban conversación con nosotros para preguntarnos si necesitábamos algo o por simple curiosidad.

¿Cuánto cuesta su billete? ¿Pagan lo mismo todos los niños?

Los bebés hasta los dos años de edad no pagan billete de avión aunque esto implica que tampoco tienen derecho a un asiento como tal, lo único que tienen que pagar son las tasas aéreas, dependiendo de lo que aplique cada compañía.

¿Cómo puedo solicitar la cuna para mi bebé?

Si los vuelos no son de larga distancia, el bebé puede ir en vuestro regazo el tiempo que dure el vuelo, sin embargo, en vuelos internacionales de largo recorrido, os recomendamos sin duda que solicitéis una cuna, siempre y cuando el peso del niño/a no exceda los 11 kilos.

Estas cunas, así como los asientos para los adultos que acompañan al bebé, no pueden reservarse online.

Cuando vayáis a comprar los billetes de avión, debéis poneros en contacto por teléfono con la compañía aérea y solicitar la cuna para vuestro bebé. Es importante que reservéis los billetes con bastante antelación ya que no suele haber muchas cunas en el avión y puede darse la circunstancia de que en ese vuelo viajen más bebés que cunas y os quedéis sin ella.

Nosotros volamos directos a Tokio con Iberia y al llamar nos asignaron los asientos que se sitúan justo donde la cuna. Suelen ser bastante más amplios y están situados cerca de los baños para molestar lo menos posible al resto de pasajeros.

Es importante que sepáis que durante el despegue y el aterrizaje o si se producen turbulencias durante el vuelo, debéis sentar al bebé con vosotros y ponerle un cinturón de seguridad extra que os entregará la tripulación y que irá enganchado al vuestro.

Si no habéis reservado la cuna con antelación os recomendamos que lleguéis con bastante tiempo al aeropuerto para solicitar que os ubiquen en estos asientos (siempre y cuando no estén ya reservados para otros bebés). Por norma general, las compañías aéreas tratan siempre de facilitar la comodidad de todas las familias que viajan con bebés.


Durante el vuelo.

¿Qué equipaje puede llevar el bebé en el avión?

El bebé puede llevar un bulto como equipaje de mano, y, adicionalmente, podrán llevar una silla/carrito de paseo plegable o una silla de coche.

En el equipaje de mano está permitido llevar todo lo que el bebé pueda necesitar durante el vuelo incluida comida y bebida como por ejemplo agua, potitos, zumos, etc.

Cuando viajas con tu bebé y llevas tu propio carrito, tienes la opción de permanecer con el carrito hasta el momento de entrada en el avión o facturar el mismo como el resto de su equipaje. Existen algunos carritos plegables en el mercado diseñados para que los puedas subir al avión.

Si decidís no facturarlo y llevarlo hasta la puerta del avión, el personal de vuelo lo recogerá y lo guardará en la bodega hasta que lleguéis a vuestro destino.

Generalmente os lo entregarán de nuevo en la puerta del avión a vuestra llegada pero existen destinos que por normativa, prohíben el uso de carritos de bebes propios de los pasajeros en el aeropuerto, por lo que en esos trayectos, los cochecitos se entregarán en la cinta de recogida de equipajes de llegadas o, si viajas en conexión, se facturarán siempre a destino final. De hecho, nosotros en Japón tuvimos que recogerlo en la cinta así que menos mal que llevamos el fular de porteo.

En caso de facturarlo como equipaje en bodega, éste será recogido con el resto de equipaje en las cintas correspondientes de las salas de llegada.

Facturación, control de seguridad y embarque.

Muchas aerolíneas tienen un mostrador de facturación específico para familias así que una vez hayáis llegado al aeropuerto preguntad al personal de la compañía con la que vais a viajar para que os diga en qué fila tenéis que poneros y evitar colas innecesarias para facturar. Iberia, por ejemplo, dispone de un mostrador especial para familias que viajan con niños.

Tanto si pensáis facturar el carro como si tenéis pensado llevarlo hasta la puerta del avión debéis comunicarlo en el mostrador de facturación para que lo identifiquen bien y no se pierda.

A la hora de pasar los controles de seguridad del aeropuerto, os harán plegar el carrito por lo que tendréis que sacar todas las cosas que llevéis dentro de él y pasar por debajo de los detectores de metales con el niño en brazos.

Recordad que aunque esté permitido llevar comida y bebida del bebé, os pedirán que saquéis todos los líquidos que llevéis para analizarlos.

Una vez hemos pasado todos los controles de seguridad, a la hora de embarcar, la mayoría de compañías aéreas suelen llamar primero a familias que viajan con niños. De todas formas, mi recomendación es que cuanto más tarde subáis al avión mejor, sobre todo si los vuelos son muy largos. Si el viaje es cansado para nosotros imaginad para los niños…

¿Cómo afecta el vuelo al bebé? 

Los cambios de altura tan bruscos que se producen durante el despegue y el aterrizaje pueden ocasionar alguna molestia en los oídos de los niños. Para evitar que esto ocurra es aconsejable poner al bebé siempre al pecho a mamar o darle un biberón para que al tragar compense esta presión en el oído. También podéis ofrecerle un chupete o agua si son más mayores.

Es muy importante también hidratar bien al bebé durante el vuelo por lo que hay que acordarse de ofrecerle el pecho o el biberón con mayor frecuencia de lo habitual.

En vuelos internacionales, sobre todo si viajamos de noche, suele hacer bastante frío en los aviones por lo que os recomendamos que abriguéis muy bien al bebé para que no pase frío.

Algo que nos preocupa bastante también es si nuestro bebé dormirá o no en el avión. Como os contaba en el post anterior, depende mucho de cómo sea vuestro bebé. Hay niños que son más tranquilos y se duermen tan plácidamente en cualquier sitio y otros que si ya de por sí les cuesta conciliar el sueño estando en casa pues imaginad si alteramos su rutina…

De las 13 horas que duraba nuestro vuelo a Tokio, Enzo consiguió dormir 5 horas en total, repartidas en 3 mini siestas y siempre al pecho o en el fular (y eso que el vuelo era de noche). La cuna del avión se convirtió en un escenario perfecto para entretener a todos los pasajeros del avión que se lo pasaron en grande con él. He de decir que la cuna del bebé que instalan en el avión (al menos la de Iberia que es la que conocemos) está situada demasiado alta bajo mi punto de vista ya que cuando tumbas al bebé en ella, si tú estás sentado en tu asiento, pierdes todo el contacto visual con el niño. Por este motivo, Enzo sólo quería estar sentado.

Pese a que os pueda agobiar bastante esta situación es importante que mantengamos la calma, estemos nosotros tranquilos y pensemos que ha sido como tener una mala noche. Los bebés recuperan el sueño muy rápido y si en el avión le cuesta dormir porque esté más nervioso, antes o después caerá rendido de sueño.

¿Cómo puedo entretener a mi bebé durante el vuelo?

Evidentemente depende muchísimo de la edad de cada niño. No es lo mismo viajar con un bebé de pocos meses que con un niño de quince meses que no quiere estar sentando. Los más pequeños se entretienen fácilmente con la novedad, viendo caras nuevas o simplemente manipulando objetos, por lo que resulta mucho más sencillo entretenerles durante el vuelo. Sin embargo, los más mayores necesitan moverse más a menudo y suelen cansarse antes también. Suele funcionar muy bien ofrecerles algún juguete nuevo que les mantendrá distraídos un buen ratito y por supuesto, no sacarlo nada más subir al avión!

Nosotros llevamos una bolsa con varios de sus juguetes preferidos y alguno que otro nuevo y se los fuimos ofreciendo en distintos momentos del vuelo. Otro consejo para cuando son más mayores es que llevéis alguna cosita para comer o sus snacks favoritos ya que la comida también suele ser un gran aliciente!

¿Qué hago si mi bebé no para de llorar en el avión?

Ante todo, calma. La única manera que tienen los bebés para comunicarse y expresar sus necesidades es a través del llanto, por lo que no es de extrañar que si tienen hambre, sienten dolor o tienen sueño lloren.

Cuando tenemos un vuelo con bastantes horas por delante, la mejor manera de evitar situaciones delicadas es anticipándonos, es decir, no esperemos a que el bebé esté hambriento para darle de comer o intentar dormirle si vemos que se lleva las manos a los ojos. Nos costará mucho más calmar a nuestro bebé si tiene demasiada hambre o está ya muy cansado.

Y, sobre todo, nunca alterarnos nosotros. Si nos ponemos nerviosos pensando en que nos están juzgando o estamos molestando, lo único que conseguiremos así es transmitir ese nerviosismo al niño. Hay que pensar siempre en positivo, centrarnos en nuestro bebé y olvidarnos de todo lo demás.

¿Hay cambiador dentro del avión?

Sí. Aunque nunca os hayáis fijado todos los baños de los aviones tienen cambiadores para los bebés.


Después del vuelo.

Llegada a Japón y control de inmigración.

Tras muchas horas de vuelo y a penas sin dormir aterrizamos en el aeropuerto de Narita en Tokio. Después de estar esperando unos quince minutos para que nos subieran el carrito de la bodega, el personal de vuelo nos informó que tendríamos que recogerlo en la cinta junto con el resto del equipaje. Gracias a que llevábamos el fular Enzo pudo dormirse rápidamente nada más bajar del avión y nosotros pudimos hacer todas las gestiones pendientes (seguridad, control de inmigración, recogida de equipaje y activar nuestros JRP). Imaginad tener que hacer todo esto cargando en brazos con vuestro bebé así que imprescindible llevar dentro del avión la mochila o el fular de porteo.

Una vez lleguéis al control de inmigración, el aeropuerto de Narita dispone de una fila rápida para familias así que no tenéis que esperar toda la cola que se forma para el resto de nacionalidades. Tuve que preguntarlo al personal de seguridad porque no estaba muy bien indicado en ningún sitio.

Activación del Japan Rail Pass.

Para poder activar vuestro JRP (Japan Rail Pass) es necesario canjear el vale en una oficina JR. Estas oficinas se encuentran los aeropuertos o en las estaciones de tren principales, por lo que si estáis muy cansados y no queréis esperar, o llegáis de noche a Japón y estuviera cerrada la oficina, podéis activarlo al día siguiente en las oficinas de la ciudad.

Nuestro vuelo llegaba por la mañana temprano así que decidimos activarlo en el aeropuerto para empezar a utilizarlo desde ese mismo día.

En la oficina JR del aeropuerto de Narita también disponen de una fila rápida para familias, lo cual es un alivio porque suele haber muchísima gente esperando y encima no hay asientos en ningún sitio para poder esperar sentado.

No es necesario empezar a utilizar el Japan Rail Pass el mismo día del canje del pase, podéis canjearlo y escoger una fecha posterior de activación (dentro de los 30 días del canje).

También fuimos a la oficina de correos que hay dentro del aeropuerto a recoger el wifi portátil que habíamos contratado.

¿Sufren Jet lag los bebés?

El Jet lag se produce al cambiar muy rápidamente de huso horario (atravesando varios meridianos), de tal forma que al cuerpo no le da tiempo a asimilar esta diferencia de horas y se produce una descompensación en nuestros ritmos biológicos.

Si bien es cierto que cuanto más pequeños son los bebés lo acusan menos, es normal que todos suframos este desfase horario, incluidos los niños. Por mucho que nos empeñemos, nuestro reloj interno tiende a prevalecer, por lo que es normal que tengamos sueño en pleno día y por las noches nos cueste conciliar el sueño.

El Jet lag es mucho más acusado cuando se viaja hacia el este que hacia el oeste, motivo por el cual nosotros lo notamos muchísimo más a la ida que a la vuelta de Japón. 

Me gustaría daros algunos consejos para sobrellevar el Jet lag de la mejor manera posible cuando viajéis con bebés y niños pequeños:

– Lo primero es que no os agobiéis si no podéis dormir ya que todos los miembros de la familia estaréis igual. En nuestro caso, al llegar a Japón, la primera noche nos acostamos sobre las 7 de la tarde y a la 1 de la madrugada nos despertamos más frescos que una lechuga. Como ninguno podíamos dormir, nos levantamos, jugamos un ratito, comimos algo e intentamos conciliar el sueño de nuevo. Conseguimos dormir de nuevo a las 5 de la mañana y amanecimos a las 11 tan ricamente! El primer día lo dedicamos a dar un paseo por el barrio donde nos alojamos y hacer la compra para esa semana. Volvimos a acostarnos pronto el segundo día y esta vez amanecimos a las 5 de la mañana, perfecto para poder visitar temprano los templos sin mucha gente.

Jugando con los abuelos en la habitación de Tokio a las 3 de la madrugada…

 

– Se recomienda una semana antes del viaje ir retrasando o adelantando paulatinamente la hora de acostarles, dependiendo del destino. No conseguiremos con esto evitar el jet lag pero sí hacernos antes al nuevo horario.

– Aprovechad para descansar siempre que duerma el niño en el avión porque cuando lleguéis él estará bien y vosotros muertos de sueño, así que mi consejo es que dejéis las pelis para la vuelta y llevéis la guía bien leída de casa… ;P

– Y, por último, recordad que es importante cuando viajamos con niños no llevar un planning muy estricto y contar con días de margen al llegar a destino para recuperarse del viaje y descansar. En un par de días habréis conseguido sin problema haceros al nuevo horario y disfrutar del viaje!


En el próximo post os contaremos cómo diseñamos nuestra ruta y os enseñaremos todos nuestros alojamientos del viaje, especiales para viajar en familia.

Espero que os sirva de ayuda este post y si os gusta siempre podéis compartirlo en vuestras redes sociales!!!

Gracias!!!!

Quizas tambien te interese

No hay comentarios todavía, sé el primero!

Deja tu comentario